Tera invierte 500.000 euros en Alicante para reparar baterías de coches eléctricos

Julián Larraz. Economía Digital.

El coche eléctrico supone una disrupción que cambia radicalmente la estructura del empleo del sector. A grandes rasgos, se prevé una destrucción de empleo en el ensamblaje de vehículos, ya que los eléctricos son más sencillos de montar, y nuevas necesidades para su mantenimiento. Ahí es donde está situada Tera, empresa alicantina que ha invertido 500.000 euros para crear 15 puestos de trabajo en su filial de baterías. La compañía de la Comunitat Valenciana tiene prevista una segunda fase de inversión de 1,2 millones con los que añadirá 40 nuevos trabajadores. 

A partir de ahí, la penetración del vehículo eléctrico marcará el tamaño del nuevo mercado que se abre en el sector automoción. El primer paso ha sido la construcción del centro tecnológico de preparación de baterías.

“Tera es una empresa industrial de base tecnológica de alto valor añadido para el sector que cubre una actividad que va a ser necesaria para la transición de esa movilidad del sector automovilístico”, explicaDavid Santiago en el Mobility Innovation Valencia, que este año se ha celebrado en el marco del Valencia Digital Summit 2023. 

El objetivo del centro tecnológico de reparación de baterías es sentar las bases para posicionarse en el incipiente mercado que hay tras el fin de la vida útil de cada coche eléctrico. “No sabemos qué número de vehículos podrían pasar por nuestras instalaciones durante el primer año pero sí que confiamos que la actividad hay que implantarla y trabajar a futuro para esto”, explican desde Tera.

El mercado es claramente incipiente. «El nuevo mercado no tiene actualmente muchos competidores que se signifiquen pero sí que sabemos que hay competidores que están esperando para salir al mercado«, apunta David Santiago, que considera que ahora es el momento de posicionarse en el mercado: «Vamos a estar abiertos a trabajar con todas las marcas presentes en el mercado. Podemos trabajar en todo el territorio nacional con cualquier fabricante que tenga una batería eléctrica». Aspectos con la logística para transportar baterías dentro del territorio nacional ya lo tienen preparado. 

«Lo que buscamos es posicionarnos en la actividad. Sabemos que las rentabilidades van a ser más interesantes a medio y largo plazo y contemplamos no sólo crear el centro tecnológico sino abrir la planta piloto. Esta instalación, en su capacidad máxima, podrá tratar 150 baterías al día y podrá ser redimensionada en función de las necesidades del mercado», asegura Santiago.

De hecho, el plan de negocio de la compañía contempla su internacionalización para, tal y como detalla el fundador de la compañía, ya han tenido conversaciones de manera preliminar. «Tenemos propuestas para implantar otras plantas pilotos en otros países e incluso en otros continentes”.

La atención al mercado nacional no requiere de crear nuevas sucursales en España por lo que todo el crecimiento de la compañía en España se concentraría en el polígono Plà de Vallonga de Alicante. El desarrollo aplicado a la nueva necesidad del mercado desde Alicante se ha producido por las conexiones que vía asociados de AVIA hay entre las empresas que originariamente se ubicaron en los alrededores de la factoría de Almussafes y que ahora se ampliando por la Comunidad Valenciana estableciendo fuertes sinergias entre empresas de Valencia y Alicante.

El objetivo de la planta piloto es desmontar las baterías de los vehículos eléctricos aprovechando los materiales útiles para reutilizarlos en baterías de segunda vida que tendrán usos distintos al del coche eléctrico, explican desde Tera.